• El tablero de ajedrez francés

  • 11 Feb 19 Posted under: Francia , Elecciones , Unión Europea , La Izquierda
  • Artículo de nuestra organización miembro "Espaces Marx" sobre el paisaje político en Francia, justo antes de las elecciones europeas.

    La relación de fuerzas actual en Francia es preocupante

    Las encuestas dan a la izquierda en su conjunto alrededor de un tercio de los posibles votos para las elecciones europeas. Estas bajas expectativas, en general, demuestran su debilidad histórica. La izquierda está dividida en diferentes listas que apuntan a presentarse independientemente. Los Verdes (6-8%), el PCF (1-2%), Génération.s (2-4%), el Partido Socialista (4-6%) y la Insoumise de Francia (8-11%).

    Por un lado, tenemos a la socialdemocracia tradicional (Partido Socialista y Génération.s) a la que se pueden agregar los Verdes. Este último partido tiene una postura específica, reconociendo sus prioridades: el federalismo y la ecología, pero no difieren radicalmente en sus perspectivas o políticas. La socialdemocracia sigue convencida de que la modificación de los tratados europeos actuales no es fundamental para lograr un cambio político en Europa, sin embargo, sí dicen que ciertas disposiciones de los tratados podrían reformarse.

    Por otra parte, la ‘Francia Insumisa’ centra su programa en la negociación de los tratados reales, condición previa al cambio político que exige. Su postura política es la más euroescéptica de la izquierda francesa, sin embargo, reconocen la escala europea como un ámbito de acción necesario. Podríamos resumir su posición como la siguiente: «No estamos contra Europa, estamos contra la Comisión Europea».

    Entre ambos polos, el PCF se niega a elegir entre cambiar los tratados y actuar dentro del marco actual de los tratados. El partido cree que hay posibilidades en ambos escenarios y que se pueden proponer políticas para actuar en ambos frentes.

    A esta división podemos añadir que las diferentes formaciones son inaudibles. La mayoría de las fuerzas aún tienen que anunciar la composición de sus listas y programas. Además, si algunos de los temas políticos tradicionalmente asociados a la izquierda (justicia social, aumento del salario mínimo, poder adquisitivo, aumento de las pensiones bajas...) han estado ocupando el debate político en Francia, especialmente desde el surgimiento del Movimiento de Chalecos Amarillos: la izquierda no parece beneficiarse de este fenómeno.

    Para tener en cuenta: Génération.s y el PCF todavía están debatiendo la posibilidad de una alianza. Si se fusionan en una lista única, podrían alcanzar el umbral del 5% requerido para tener representantes de acuerdo con la regulación electoral actual de la ley francesa para las elecciones europeas.

    A la extrema derecha se le vaticina el 29% de la intención de voto (Rassemblement National y «Debout la France») en las encuestas y su programa político se identifica fácilmente, ya que se centra en la migración, la seguridad y el terrorismo. El Movimiento de los Chalecos Amarillos les ha impuesto una nueva narrativa que oscila entre una postura anti-impuestos y una demanda de justicia social (aumento del salario mínimo, aumento de los impuestos de los altos ingresos,...). Este movimiento se beneficia de una gran base social (desde la izquierda radical a la extrema derecha). Por lo tanto, es difícil de definir, pero sus reclamos políticos ocupan una posición central que pone temporalmente en suspenso algunas de las demandas políticas principales de la extrema derecha en el debate político. Pero eso no significa que vaya a disminuir el potencial de la extrema derecha. Por el contrario, algunos argumentan que podría ayudar a posteriori a Rassemblement National que, sin embargo, ahora se opone abiertamente a algunas de las demandas políticas del movimiento (aumento del salario mínimo).

    Las fuerzas centristas que constituyen el «bloque de fuerzas liberales» (Modem, La République En Marche, UDI) que apoya a Macron promedian un 25% de las intenciones de voto. 22% si el UDI se presenta solo (la encuestas le dan el 3%). Es un porcentaje relativamente bajo en comparación con el 28% de las primeras encuestas del año pasado. Sin embargo, se beneficiarán de la movilización masiva de los votantes con alto nivel educativo e ingresos elevados. De hecho, estos sectores se abstienen tradicionalmente menos que la media en las elecciones europeas.

    Las fuerzas tradicionales conservadoras (Les Républicains) se están estancando entre un 10-12% incapaces de recuperarse de la derrota en las elecciones presidenciales.

    Politicas del Movimiento de Chalecos Verdes

    La erupción de este movimiento social francés ha superado el curso tradicional del debate político. Como consecuencia del Movimiento de los Chalecos Amarillos, el debate político se centra en tres cuestiones principales: una demanda de mayor poder adquisitivo / demandas democráticas que apuntan a reformar la estructura política institucional y la tendencia autoritaria del gobierno.

    La izquierda ha aprovechado esta oportunidad para presentar sus propuestas de justicia social y cambio institucional (6ª república para la Francia Insumisa, introducción de un sistema proporcional,...). Pero no parece que la izquierda se vaya a beneficiar particularmente de este movimiento que inesperadamente se centra en la cuestión de las desigualdades sociales.

    Los conservadores están adoptando una postura anti-impuestos con la esperanza de que puedan convencer a las clases populares de que reducir los impuestos les ofrecerá un mayor poder adquisitivo. Tampoco parecen beneficiarse del movimiento. De hecho, si se han puesto en duda los impuestos, es - en primer lugar – porque se consideran injustos. De hecho, el gobierno comenzó su mandato disminuyendo los impuestos sobre las grandes fortunas. Sin embargo, los conservadores no creen en la necesidad de un cambio institucional y siguen siendo partidarios de la quinta República francesa actual.

    La extrema derecha se está posicionando como el cruce entre ambas posiciones. Históricamente, el Rassemblement National siempre se ha opuesto a los impuestos debido a su ‘pasado’ neoliberal. Hoy en día, después de unos años de pretender ser el único actor que defiende los intereses de las clases populares, aprendió que cosas mejores que oponerse frontalmente a las propuestas sociales. Sigue oponiéndose al aumento de los salarios mínimos, pero anuncia su apoyo al Movimiento de los Chalecos Verdes y a algunas propuestas sobre el poder adquisitivo desde el aumento de las pensiones hasta el aumento de los salarios más bajos. También apoya un cambio en los reglamentos institucionales, por ejemplo, piden un sistema de voto proporcional para las elecciones legislativas (Asamblea Nacional).

    El giro autoritario del gobierno está dividiendo todo el espectro político. En unos pocos meses, más de 2000 personas han sido puestas bajo custodia de la policía, algunas de ellas sobre bases jurídicas muy vagas. Más de 1500 han sido heridos por la brutalidad policial, incluyendo 200 heridos graves (algunos han perdido sus manos u ojos debido al uso de granadas ofensivas y rifles LBD 40). El gobierno está a punto de proponer una ley de "antidisturbios" que le permita prohibir a "personas, que puedan constituir un riesgo para el orden público," a manifestarse.

    Esta ley es vista por la izquierda y los defensores de los derechos humanos como un ataque regresivo a las libertades civiles y todos los grupos votaron en contra en el Parlamento. La extrema derecha mantiene la misma posición. Incluso algunos de los miembros de la formación política de Macron se abstuvieron (50) en la primera sesión de votación en el Parlamento. En el mismo contexto de brutal represión, el Primer Ministro ordenó una redada en las instalaciones de un periódico (Mediapart) tras las revelaciones de sus periodistas sobre el escándalo de Benalla.

    La ausencia de políticas europeas

    La impopularidad de la política europea no necesita ser demostrada en Francia. Las elecciones son las de menor participación una y otra vez. Por lo general, se ve una mayor participación de los votantes más europeos, una postura a menudo relacionada con la parte superior de la jerarquía social y la más calificada. También se ve una participación consecuente de los votantes más euroescépticos del espectro político, generalmente representados por la extrema derecha que en el pasado alcanzó algunos de sus mejores resultados en esas elecciones. Este contexto particular no beneficiará a la izquierda y la mayoría de las encuestas ya muestran que podemos esperar que Macron y Le Pen sean los ganadores de estas elecciones. Los verdes en Francia también tienen buenas expectativas en el contexto específico de la política europea, especialmente porque la ecología es vista como una prerrogativa transnacional.

    Las elecciones europeas están, por tanto, ausentes del debate político. Últimamente, el único momento notable que se ha evocado, ha sido el anuncio de las intenciones de algunos actores de los Chalecos Amarillos para postularse bajo una «lista de ciudadanos» para las elecciones europeas.

    Con respecto a las candidaturas para las elecciones europeas, el PCF es miembro del PIE y espera enviar representantes para el grupo GUE/NGL.

    Los Verdes están afiliados al Partido Verde Europeo.

    El Partido Socialista forman parte del Partido Socialista Europeo.

    Hasta el día de hoy, sigue siendo un misterio a qué Grupo se unirá  Génération.s, aún no está seguro de poder tener representantes, ya que sólo una encuesta lo sitúa por encima del umbral del 5% requerido para obtener representantes.

    La Francia Insumisa está en conflicto con el PIE, aunque parece que se están limando algunas asperezas. Parece que pretendía formar otro grupo que no sea el GUE/NGL, pero al no hacerlo (dada la posición de Podemos, Bloco y otros socios) podría unirse a este último.

    Traducción: José Luis Martínez Redondo


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