• Análisis
  • Ingreso Básico Incondicional. A cada cual de acuerdo a sus necesidades básicas

  • Por Marek Hrubec , Martin Brabec | 10 Sep 20 | Posted under: Comunes , Gobernanza Económica , Unión Europea , Estrategias transformadoras
  • El ingreso básico es una variedad de medida financiera y también una cantidad financiera social, económica y cívica con amplio efecto multiplicador que abarca muchas áreas de vida. El ingreso básico representa un profundo cambio de civilización, semejante al principio del sufragio universal o de la salud universal.

    El Ingreso Básico, oficialmente denominado ingreso básico universal o ingreso básico incondicional o renta básica incondicional, algunas veces como garantía de ingreso básico o ingreso ciudadano, con frecuencia se confunde con los beneficios sociales condicionales. Por ende, su definición requiere ser clarificada desde el inicio. El ingreso básico incondicional es un beneficio financiero que cada ciudadano recibe de la administración del Estado incondicionalmente a intervalos regulares. Aplica por igual a todos los ciudadanos de un determinado Estado Nación sin condición alguna. Al mismo tiempo, el ciudadano también puede tener el salario de su trabajo y los beneficios sociales condicionales.

    En Europa, las actuales reflexiones sobre el ingreso básico se llevan a cabo en condiciones prácticas específicas, particularmente como parte del año de duración de la iniciativa ciudadana por el ingreso básico incondicional en todos los países de la Unión Europea [1] . Esta es la segunda iniciativa informativa de este tipo. La primera iniciativa en 2013 fue uno de los mayores eventos cívicos pan-Europeos en la historia. Esta Iniciativa de Ciudadanos Europeos (ICE) por el Ingreso Básico Incondicional buscó informar a los ciudadanos y dialogar con ellos a nivel Europeo, a nivel de Comisión Europea y ante el Parlamento Europeo. Ciudadanos comunes, filósofos, científicos sociales, miembros de partidos políticos y ONGs organizaron seminarios y conferencias para el público general y profesional, debatieron en los medios y organizaron la recolección de firmas de enero 2013 a enero del 2014. La propuesta para implementar el ingreso básico provocó gran ola de respuestas varias entre ciudadanos y políticos, gracias a la intensidad del año de actividades y debido al potencial gran número de ciudadanos dentro de la Unión Europea y de los países vecinos donde la iniciativa estuvo en vigor involucrando a más de quinientas millones de personas.

    La segunda Iniciativa de Ciudadanos Europeos (ICE) para el ingreso básico se lleva a cabo en todos los países de la Unión Europea. La iniciativa titular Comencemos el Ingreso Básico Incondicional a través de la UE tiene lugar de septiembre de 2020 a septiembre de 2021. Durante este tiempo se puede implementar el ingreso básico en algunos, o en todos los países de la UE, de acuerdo a decisiones individuales y a las reglas en particulares países; preferentemente de manera coordinada en todos los países UE.

    El ingreso básico es una clase esencial de reconocimiento al ciudadano, quien provee la base material, que le permite a cada uno a bien comenzar sus vidas cubriendo sus necesidades básicas. Insertar el IBI en la economía puede incrementar la equidad y la libertad de los ciudadanos. La libertad reside no sólo en derechos y oportunidades, sino también en contar con los medios para obtenerla. A las personas con ingresos básicos se les proporcionan ventajas y oportunidades de las cuales se perderían. Esto incrementaría ambas, equidad y libertad ciudadana. Si el ingreso básico fuera introducido en una suficiente cantidad de dinero, todos los ciudadanos pudieran, en efecto, tener uno de los derechos constitucionales básicos: el derecho a vivir una vida con dignidad. En la actualidad, desafortunadamente aún no todos la tienen, por ejemplo, las personas sin hogar mueren de frío afuera en el invierno y mucha gente vive en condiciones de muy indigna pobreza.

    El desempleo como liberación

    El desempleo no es más un estado temporal accidental, sino un problema sistemático y permanente que afecta a gran número de personas, incluyendo a ciudadanos de la Unión Europea. Por ejemplo, en años recientes se ha vuelto tema particularmente conflictivo en España y en Grecia. ¿Podrán jamás todos los ciudadanos obtener trabajo de tiempo completo, siendo que, desde el principio de la era industrial, personas han venido intentando hacer que la mecanización y la automatización reemplacen copiosamente el trabajo humano? ¿No hemos de reconsiderar cómo mejor redistribuir entre la gente los resultados y beneficios del trabajo mecanizado y automatizado? Esto pudiera obtenerse gracias al ingreso básico incondicional, mismo que le permitiría a la gente atender actividades hoy poco o nada remuneradas [2].

    Actuales análisis sociológicos indican la relevancia en admitir que las sociedades modernas y avanzadas nunca más lograrán pleno empleo. El esfuerzo por crear suficiente trabajo en las sociedades modernas desarrolladas es visto como irrealista, mas no sigamos afianzados a ello. Los argumentos son los siguientes:

    (1) La economía actual no ofrece solución al crecimiento del desempleo. Las personas no empleadas o empleadas a tiempo parcial tienen un ingreso salarial mucho menor que las ocupadas a tiempo completo.

    (2) A pesar de ello es norma cultural actual culpar a las víctimas. Y, aún siendo generalmente conocido que no todos podemos ser empleados al mismo tiempo, mucha gente cree que todos y cada uno tenemos la oportunidad de encontrar un trabajo. Por consiguiente, aquellos quienes no encuentran trabajo experimentan este estado de vida como consecuencia de sus propios fracasos.

    (3) No debiera ser necesario que la gente se viera forzada en hacer trabajo desagradable alguno. El que alguien no esté trabajando no debiera ser visto como indeseable condición social o individual, pero ello requiere de cambios culturales e institucionales. Hoy día tenemos fuerte carencia de un verdadero repertorio cultural e infraestructura institucional para el tiempo libre. Sobre todo, la orientación cultural vertida al consumo hace que el tiempo libre dependa del grueso del ingreso. Hay pocas maneras cómo la gente de bajos ingresos pueda pasar su tiempo libre de manera cultivada.

    La mayoría de los políticos siguen abordando el desempleo tratando de crear nuevos empleos, reduciendo el número de horas laborales semanales y redistribuyendo trabajo entre más gente. Sin embargo, estas medidas sólo atienden parcialmente el desempleo porque no buscan comprender sus causas. En la actualidad, el desempleo no puede ser considerado como un mero problema económico, sino también como problema cultural y social. La tecnología ha reemplazado en extremo la labor humana. He aquí el porqué hoy nos enfrentamos al alto desempleo. Las personas pudieran vivir satisfechas si las utilidades del trabajo de las máquinas fueran equitativamente distribuidas entre ellos mismos. Sin embargo, la realidad es diferente, siendo que el lucro se concentra en manos de un reducido grupo de clase alta. Dado que las pérdidas de trabajo aún no son consideradas desde una perspectiva cultural y social, mucha gente no está consciente de la posibilidad de ampliar su libertad y perciben su actual situación de desempleo negativamente, sin considerar posibilidades como la redistribución de réditos.

    Reconocer el cuidado

    Introducir el ingreso básico incondicional permitiría apreciar el hecho de que las máquinas trabajan por y para nosotros haciendo prescindible nuestro trabajo mecánico. Más precisamente, gracias al ingreso básico podremos ser capaces de participar en otras actividades de nuestra preferencia donde poder auto realizarnos. Pudiéramos enfocarnos en trabajos más valiosos de sociedad civil, en creativo trabajo cultural e intelectual, al convivir con nuestros hijos, adultos mayores y demás seres amados en necesidad, en mejorar la naturaleza y demás.

    Uno de los principales problemas que la socio-economía enfrenta en esta nueva economía, en especial para los proveedores de servicios es cómo asegurar un estándar básico de vida. El ingreso básico también puede ser comprendido como el reconocimiento al trabajo de las personas quienes cuidan a niños, a los adultos mayores o a enfermos.  Al incorporar el ingreso básico a la economía se provee de ventajas al trabajo de los cuidadores, cuyas actividades representan valiosos lazos afectivos y emocionales con seres amados, sus cuidados serían valorados de similar manera, porque en la actualidad y en primacía, estas labores se arrojan a un mercado laboral alienado [3]. Tal reconocimiento al trabajo de los cuidadores se basa en una comprensión de solidaridad entre la gente, por ejemplo: reconocer el hecho de que todos somos interdependientes en el cuidado de los otros en las determinadas etapas de nuestras vidas (niñez, edad adulta, enfermedad, algunos discapacitados de por vida). Esto también es parte del más amplio argumento sobre que el pago de un ingreso básico incondicional está basado en el mutuo reconocimiento de los ciudadanos como seres humanos, dueños y poseedores de nuestros derechos fundamentales.

    En la actualidad, el mercado laboral no retribuye equitativamente a muchos cuidadores de acuerdo a su fuerza de trabajo. Siendo que la mayoría de este cuidado es provisto por mujeres, el ingreso básico les ayudará a nivel individual. En general, puede ser visto como reconocimiento al trabajo de los cuidadores. Proveer el ingreso básico incondicional haría que la gente se enfocara más en la calidad, en una visión no consumista de la vida, conduciendo a una sociedad sustentable con mejores relaciones, no sólo entre la gente, sino también entre las personas y el medio ambiente.

    El ingreso básico no debe ser exclusivo para los desempleados por causas involuntarias, eso sería discriminar a unos contra otros. Esto daría prioridad no sólo a determinadas ideas de vida, por mencionar la idea de aquellas personas cuyo enfoque deriva de un capital insuficiente (de un trabajo determinado). Sin embargo, aquellos otros quienes, por alguna razón no contribuyan de éste capital (Población No Económicamente Activa: desempleados), pueden ceder parte del IBI a otras personas; mientras no se priven a sí mismos de su justa retribución. Ambos grupos –los que contribuyen en mayor proporción de su parte equitativa de este capital, y quienes contribuyen en equidad menor–  han de ser capaces de recibir su contribución de los escasos recursos y hacer sus vidas adhoc.

    En síntesis, el ingreso básico es una manera social de valorar las actividades de los cuidadores, tanto dentro de las familias como en comunidades más amplias cuyos mercados resientan la insuficiencia de productos y servicios. Por ende, el ingreso básico puede ser considerado como un mecanismo indirecto en aras de obtener “el salario por el trabajo doméstico”, propuesta constante de los defensores de los derechos de las mujeres. Socialmente se reconoce que el trabajo de enfermería es valioso y productivo, por consiguiente merece mejor recompensación financiera.

    Otorgarle poder al empleo

    Hemos de mencionar la preocupación suscitada en algunos sectores sociales de la población ante la presente idea de introducir un ingreso básico. Algunos empleadores temen que les resulte más difícil contratar a empleados para trabajos de menor calidad o de salarios más bajos. Una vez aplicado el ingreso básico, los trabajadores tendrán más libertad para no aceptar un tal trabajo o para dejar un empleo que no se adapte a él o a ella. De igual manera, algunos empleados temen que el ingreso garantizado lleve a los empleadores a reducir los salarios o a políticas que incrementen los impuestos. Sin embargo, la mayoría de los empleados ya tienen conocimiento de los beneficios del ingreso básico. El IBI tendría un significado positivo al cambiar el balance de poder en la actual sociedad capitalista. En el presente contexto económico, introducir el ingreso básico permitiría una mayor transferencia de poder hacia los empleados. Para motivar a los trabajadores, los empleadores deberán incrementar los salarios y mejorar las condiciones laborales, en especial para el trabajo no especializado, cuyas condiciones laborales son las peores y de más bajos salarios. Esto sería la requerida humanización del trabajo. Algunos sindicatos ya están conscientes de este efecto.

    El ingreso básico tendría profundas consecuencias para la transformación igualitaria democrática de la sociedad [4]. Un contrato laboral casi pudiera convertirse en acto voluntario, siendo que todos tendrían gran y real oportunidad de rescindir el contrato. Las relaciones de poder entre empleados y empleadores pudieran volverse más equitativas, siendo que los trabajadores puedan fácilmente establecer un fondo en caso de litigio. Adicionalmente al poder de negociación individual (ej. la libertad individual del empleado para dejar el trabajo), el ingreso básico también pudiera incrementar el poder colectivo del trabajo organizado, por ende, contribuir a una agenda social más amplia: afianzar las fuerzas sociales de las personas. El fortalecer a los empleados brindándoles el ingreso básico derivaría en un cambio positivo en la balanza de poder entre las clases sociales.

    La posibilidad para que las personas formen cooperativas conjuntas, generen y cubran con bienes y servicios sus necesidades básicas de vida va en incremento afuera del actual mercado económico. El ingreso básico puede ser considerado como un subsidio a la economía socio cooperativa. El problema de garantizar un nivel de vida básico estándar para los miembros beneficiarios del IBI puede afrontarse entre los miembros copropietarios de compañías; especialmente en estas sus primeras etapas de creación, siendo que todos los miembros aprendemos a desarrollar planes organizativos y ver cómo mejor formar la capacidad productiva. Esta primera fase del ingreso básico le facilitaría la sobrevivencia a muchos potenciales miembros IBI.  Por ende, el ingreso básico puede ser considerado como un mecanismo que transfiere parte del excedente social del mercado capitalista al sector de la economía social. En otras palabras, de la acumulación del capital a lo que se puede denominar acumulación socio cooperativa, ej. la acumulación de la capacidad de la sociedad que empodera la auto organización de sus actividades económicas, enfocadas en cubrir las necesidades de sus miembros y en apoyar sus actividades cooperativas.

    El ingreso básico rompería la doble separación: Aún cuando los empleados permanecieran separados de algunos medios de producción, nunca más volverán a quedar alienados de sus medios de subsistencia (provistos por el ingreso básico). Consecuentemente, la decisión de trabajar por un sueldo se vuelve más voluntario. Al incrementar la habilidad de los empleados para rehusarse a un empleo inadecuado, el ingreso básico genera mucha mayor equidad distributiva de real libertad.

    Activar el ingreso básico creará mayor igualdad en el mercado laboral. La estructura salarial en el mercado laboral sistemáticamente comenzará reflejando más las relativas inconveniencias de los diferentes tipos de trabajo, a simplemente responder a la relativa escasez de determinado tipo de fuerza laboral. A su vez, ello creará mayores incentivos para los empleadores en buscar innovaciones técnicas y organizativas para substituir trabajo desagradable cualquiera. La relevancia de contar con nuevas tecnologías también pudiera ahorrar trabajo, ofreciendo la posibilidad de un real cambio de propiedad de los medios de producción.

    Eliminar la pobreza y crear el estado del bienestar (welfare state)

    El concepto del ingreso básico incondicional no debe reemplazar el suministro de determinados bienes y servicios provistos por el estado de bienestar. Ambos se complementarían [5]. El ingreso básico tendría diferentes beneficios de acuerdo con las diferentes personas, siendo que las personas son capaces de utilizar este ingreso de diferentes maneras. Por ejemplo, las personas con discapacidades necesitan más recursos que otros para procurarse vidas semejantes. Actualmente se necesita financiamiento para recompensarles su día laboral a los cuidadores, aquellos individuos quienes cuidan de los discapacitados de manera gratuita. La incorporación del ingreso básico debe, simultáneamente venir acompañada de las garantías de seguridad social e incluyen: atención médica gratuita y educación pública desde preescolar a la universidad, así como ofrecerle a la gente posibilidades para beneficiarse de otros programas sociales. Al tiempo que los varios elementos que constituyen el estado de bienestar deben cumplir su función a nivel inter/nacional. Consecuentemente la redefinición de las instituciones internacionales ha de conllevar a un mayor apoyo para los países integrantes de la Unión Europea dentro del Modelo Social Europeo.

    Por ejemplo: El ingreso básico significativamente elimina la pobreza sin lidiar con los aspectos negativos asociados a los requisitos condicionantes de los varios beneficios sociales que también buscan reducir la pobreza. La esencia de la así llamada trampa de la pobreza, donde no es efectivo para el individuo de pobres beneficios sociales comenzar a trabajar, porque el salario que recibiera de su nuevo trabajo sólo es ligeramente mayor al monto de sus beneficios sociales y, además, se incrementarían sus costos, tales como el transporte y sus alimentos. El ingreso básico no estigmatiza a sus destinatarios/beneficiarios porque todos los ciudadanos lo reciben del Estado; en contraposición a los beneficios condicionales. No existe una línea definida entre el neto de beneficiarios y contribuyentes porque, conforme avance el tiempo, mucha gente cruzaría la línea de un lado a otro. Como resultado, de estar el ingreso básico vigente por algún tiempo es menos probable que se formen coaliciones mayoritarias estables que rehusaran su redistribución.

    Dimensión transnacional: el medio ambiente y la migración

    El Movimiento Verde ha largamente señalado que la contaminación ambiental se debe en gran medida a la productividad de la sociedad industrial, la cual exige un crecimiento de producción y consumo ad infinitum. La sociedad industrial se enfoca en la acumulación de bienes. Al contrario, establecer el ingreso básico incondicional incitaría a la gente a enfocarse en calidad, en una manera de vida no consumista, conllevando a una sociedad sustentable con mejores relaciones entre la gente, y también entre las personas y su medio ambiente. El IBI superaría la fría alienación personal ante la otra gente y ante su ecología. El ingreso básico también permitiría que las personas se involucrasen más en actividades verde ecologistas de la sociedad civil y prestasen atención al medio ambiente. Igualmente, incrementar el gravamen a la contaminación. Como en Alaska (USA), cuyos fondos pueden financiar el ingreso básico. Sin embargo, en la misma Alaska el ingreso básico sigue siendo poco. Sería importante establecer un ingreso básico en más países de la Unión Europea y en otras macro regiones atentas a cooperar y a no ser islas aisladas.

    La migración es una otra secuela transnacional del ingreso básico a clarificar. Implementar una posible versión correspondiente al ingreso básico en un único país, pudiera tensionar las relaciones migratorias, siendo probable que personas de otros países también quieran recibir el IBI. Sin embargo, pudiera no concedérseles como ciudadanos de otros países. Por ende, al planear el ingreso básico es más apropiado considerar unidades macro regionales de mayor densidad poblacional. Es igualmente necesario analizar nacional y localmente las condiciones y necesidades locales al adentro de los diferentes distritos y países.

    Financiar el ingreso básico

    La Unión Europea requiere certera y competente preparación financiera para bien cumplir los cambios globales al presupuesto estatal y/o al presupuesto de la UE. Por ejemplo, una fiscalización progresiva le permite a los grupos de personas con mayores ingresos recibir un gravamen mayor que los de salarios más bajos [6]. Sin embargo, varios gobiernos neoliberales han abolido este tipo de impuesto fiscal e introducido un impuesto fijo benéfico para ciudadanos adinerados, ampliando la disparidad del ingreso entre ricos y pobres. Por el contrario, un impuesto progresivo es un instrumento de solidaridad y justicia social en una sociedad civilizada. Un impuesto muy progresivo en países donde aún no se aplica, y su reintroducción en países donde se ha destruido, permitiría obtener parte o incluso la totalidad de recursos financieros necesarios para financiar de manera sostenible el ingreso básico incondicional.

    Una importante fuente de financiamiento para el ingreso básico también debiera ser la eliminación de los paraísos fiscales, o bien, impuestos adicionales para aquellas codiciosas compañías que se basan en esos paraísos fiscales, y quieran suministrar bienes a nuestro mercado.

    Otro cambio fundamental pudiera ser instituir que los políticos asuman su responsabilidad material. Por ejemplo, es común que un ministro de gobierno tome costosas decisiones millo/billonarias a expensas de los contribuyentes de impuestos. Para después “aparecer” como un error legal, donde el político se ve exento de pago alguno. Al tiempo que una persona trabajando de cajero o cajera de supermercado debe pagar por un error suyo, como lo es marcar mal las mercancías.

    Una siguiente medida necesaria es aplicar el riguroso proceso legal contra la corrupción, incluyendo las denominadas transacciones políticas o el “patrocinio” de partidos políticos y de políticos. En la actualidad y a lo largo del mundo, muchos países toleran esta corrupción legalizada y muchos políticos y empresarios consideran a esta patología ser parte común de sus actividades.

    Una relevante medida sería cambiar el orden de importancia de los gastos del presupuesto del Estado. Incluso manteniendo los actuales réditos del presupuesto estatal sería factible hacer cambios racionales que sanearan las finanzas. Ello reduciría el gasto innecesario (los gastos militares en tiempos de mínima amenaza, por dar un ejemplo, entre otros) y, en cambio, incrementar recursos para el ingreso básico incondicional.

    Proveer un ingreso básico a todos los ciudadanos también ayudaría a reducir los costos financieros del burocrático identificar el monto de los beneficios sociales para determinados individuos y eliminaría los desagradables y degradantes procesos que inevitablemente acompañan la investigación burocrático administrativa al verificar si en verdad la gente está en necesidad.

    Sin embargo, hay muchas otras fuentes de financiación para el ingreso básico, tal como el impuesto ambiental, el impuesto Tobin sobre transacciones financieras (el impuesto sobre la especulación financiera) o la rentabilidad de las empresas estatales.

    Una de las propuestas es implementar el ingreso básico de manera gradual. Paulatinamente, la ciudadanía se acostumbraría a ir descubriendo los valores del IBI aceptándolo de manera natural. Una manera de presentar el ingreso básico sería ampliar los grupos de personas actualmente afiliadas al denominado “ingreso participativo” el cual, no siendo incondicional, depende de realizar una cierta actividad no sujeta al mercado (ej. los actuales estudiantes con becas, etc.). Refiriéndose al denominado el tercer sector, ej. las cooperativas voluntarias de auto-ayuda, las organizaciones cívicas, etc. O bien, ante los actuales ingresos de contingencia, bien pudiera flexibilizarse las relativamente rigurosas pruebas de procedimientos para el IBI. Una otra opción sería, en un primer periodo, pagar el ingreso básico sólo por un tiempo límite (ej. un total de diez años de vida de una persona). Cada ciudadano tendría derecho a su ingreso al cumplir la mayoría de edad, debiendo usufructuarlo seis meses al menos. Por ejemplo: el caso transitorio cuando ella o él no tengan trabajo; cuando quieran o tengan necesidad de atender a sus hijos y a sus padres; bien quieran tomarse un descanso de su elevado ritmo de trabajo; igual quieran participar en trabajos comunitarios o disfrutar de una actividad cultural.

    Ni críticos ni promotores al IBI comprenden bien a bien cuánto sería el costo real para implementarlo. Abordaron mecánicamente el cálculo de los costos al multiplicar el monto de ingreso básico mensual por (x) el número de beneficiarios (ej. todos los ciudadanos). Debe señalarse que el cálculo ha de incluir costos actuales ¬que suelen ser más complejos¬ y ha de reflejar los factores de las propuestas de financiación mencionadas con anterioridad.

    Recientes experimentos con el ingreso básico

    A continuación observaremos cómo es la actual situación concerniente al ingreso básico en los países europeos donde, o bien lo experimentaron, o al menos se intentan llevar a cabo experimentos o casos aplicados, por ejemplo en Finlandia, Los Países Bajos, Escocia e Irlanda. A la vez es importante recordar que en Alaska (USA) el ingreso básico incondicional funciona desde 1982 ofreciendo a sus ciudadanos entre mil y dos mil dólares del rédito anual estatal del Fondo Permanente de Alaska, aprox. $1,606 per cápita en 2019 [7].

    Finlandia inauguró el 1 de enero de 2017 un muy estudiado experimento para aplicar el ingreso básico [8]. Seleccionaron al azar a dos mil personas largo tiempo desempleadas, de entre 25 a 58 años de edad y se comprobaron sus medios de subsistencia. Por dos años se les pagó la cantidad de €540 euros mensuales sin importar con quién vivieran o cuánto pudiesen ganar o si activamente buscaban trabajo. El nuevo gobierno quiso terminar el experimento y alteró su realización, siguió ofreciéndolo con planteamientos deformados hasta su original propuesta de terminación con fecha del 31 de diciembre de 2018.

    En los Países Bajos [9] se llevan a cabo proyectos pilotos con parte del ingreso básico en las siguientes ciudades: Tilburg, Groningen, Deventer, Nijmegen, Wageningen, Apeldoorn, Oss y Epe. Los experimentos corresponden a las legislaciones del año 2015, mismas que le permitieron a las autoridades municipales poner en práctica determinadas políticas sociales exclusivas al solicitante de seguridad social y provistas a personas seleccionadas al azar, mas no a comunidad completa alguna.

    La premisa central fue relajar y apropiar las actuales condicionantes legales para el monto del apoyo social. Tal procedimiento fue concebido de manera tal que reflejó la desconfianza hacia los clientes, al tiempo que, de los experimentos piloto surgieron ideas de cómo acertar al construir la confianza entre el Estado y los ciudadanos, haciendo más efectiva la integración y la participación ciudadana en sociedad. Los experimentos buscan incrementar y motivar la capacidad de la ciudadanía al asumir su responsabilidad personal (su autonomía).

    Escocia es un siguiente país donde esperanzadamente se ha implementado el ingreso básico incondicional. Por ejemplo: A diferencia del resto de La Gran Bretaña, Escocia es conocida por el fuerte desarrollo de su estado social que financia la educación universitaria de sus estudiantes; mientras en otros lados los estudiantes pagan. La Gran Bretaña enfrenta una complicada confrontación socio económica, donde se responsabiliza al Partido Conservador (Reino Unido) del caos y de las pérdidas de salud en las vidas de la población. Bajo estas circunstancias, en Escocia surge una primera ola de movimientos de resistencia e interés en fortalecer el estado social, y una nueva ola surge promoviendo el ingreso básico incondicional. La Principal Ministra de Escocia, Nikola Sturgeon indicó su positiva posición al respecto en junio de 2020. “Mi punto de vista ante la circunstancia ha llevado su tiempo, desde el inicio y con considerable interés investigué lo que hoy describiría como apoyo social activo” [10]. 

    Los análisis de la Comisión para la viabilidad del ingreso básico incondicional se esfuerzan por una mejor comprensión del ingreso básico en relación al potencial impacto ante la pobreza, ante el desempleo, en términos de salud y también en la situación financiera de los solicitantes. Los estudios mostraron cómo, por sobre todo, debieran reducirse pobreza y burocracia. Las oficinas de gobierno de las ciudades de Edinburgh, Glasgow, Fife y North Ayrshire actualmente realizan estudios y los presentan a su gobierno escocés. Preparan un caso piloto a llevarse a cabo por un periodo de tres años. Aún no se ha determinado el monto del ingreso, pero al menos debiera cubrir las necesidades básicas de vida. El estudio cuenta con dos variantes: Una primera cantidad IBI que cubriera los requerimientos del actual volumen social, al tiempo que una segunda cantidad mayor permitiera eliminar la miseria, o al menos reducirla. Sin embargo, la Principal Ministra Sturgeon advirtió que, desafortunadamente, por razones legales, el gobierno escocés, por sí mismo, no puede solventar el ingreso, aún queriendo aprobarlo. Con cuidado y prudencia, los escoceses promotores del ingreso básico y el gobierno escocés esperan tener negociaciones con el Gobierno Central Conservador Británico, quien no se inclina por éste experimento social.

    En la Irlanda de este año, el entrante gobierno irlandés mencionó que en sus cinco años de gobierno (hasta el 2025) realizará experimentos pilotos con el ingreso básico incondicional, llamándolo “ingreso básico universal” (universal basic income). La gran coalición electoral formada por los partidos político Fine Gael, Fianna Fáil y Los Verdes presentaron su programa de aciertos de gobierno. En la página 75 se encuentra la sección denominada “Medidas contra la pobreza y por la inclusión social”, donde, entre otras cosas, la coalición indica que “La comisión en atención a los salarios bajos, dedicada a implementar el ingreso básico universal instruye en base a los anteriores proyectos pilotos internacionales en aras de hacer realidad el ingreso básico universal en la actual administración de gobierno [11].

    En gran contraste a tiempos pasados, el actual periodo (post)pandémico ha empeorado la situación social de un mayor número de personas, quienes demandan mayor apoyo para establecer alternativas económicas y sociales. Algunas veces los políticos muestran sincero interés en cumplir las necesidades e intereses de los ciudadanos; en otras ocasiones, por miedo a perder preferencia electoral son simples compromisos político pragmáticos. Caso cualquiera, actualmente, con ayuda de las experiencias suscitadas en los proyectos piloto, nos es posible acertar en alternativas más justas al intentar incluir el ingreso básico.

    En miras de un cambio social fundamental

    Introducir el ingreso básico incondicional se está convirtiendo en relevante innovación social, similar a la abolición de la esclavitud, al sufragio o a la universal atención a la salud. Durante las varias centurias de existencia del capitalismo industrial ha surgido una idea de importancia laboral que enfatiza al trabajo mismo, y la creencia de que la independencia sólo puede asegurarse en base al contrato laboral y al salario. Esta histórica idea tuvo alguna relevancia en el pasado, pero persiste a nivel parcial en los actuales cambios económicos de la era de la automatización robótica, era donde los robots remplazan la labor humana a pasos desmedidos. La realidad ha sido clara en mostrarnos cómo la economía ha sido incapaz de proveer a sus ciudadanos de trabajo plenamente remunerado; ni podrá proveerlo. Por ahora, el ingreso básico sólo es oficial en Alaska y en una serie de experimentos en muchas partes del mundo, incluyendo Europa, África, Asia y las Américas [12]. Incorporar el ingreso básico incondicional sería una de menores regulaciones a venir, aunque su impacto bien pudiera ser un punto de inflexión fundamental en la civilización, un significativo avance hacia una sociedad más creativa y mucho más justa a la actual vivida.

    NOTES

    1. Unconditional Basic Income Europe. 2020; BIEN: Basic Income Earth Network, 2020.
    2. Wright, E., Envisioning Real Utopias. Londres, Verso 2010.
    3. Standing, G., Basic Income: And How We Can Make It Happen. Londres, Pelican 2017.
    4. Lowrey, A., Give People Money: How a Universal Basic Income Would End Poverty, Revolutionize Work, and Remake the World. Broadway Books 2019.
    5. Wright, E., Envisioning Real Utopias.
    6. Raventos, D., Basic Income: The Material Conditions of Freedom. Pluto Press 2015.
    7. Gupta, Sujata. "Alaska’s free money for residents hints at how universal basic income may work". ScienceNews, Octubre, 2019. www.sciencenews.org/article/alaska-free-money-residents-hints-how-universal-basic-income-may-work 
    8. Van Parijs, P.,"Basic Income: Findland Final Verdict. Social Europe", 7th May 2020.

    9. Groot, L.; Muffels, R.; Verlaat, T., "Welfare States’ Social Investment Strategies and the Emergence of Dutch Experiments on a Minimum Income Guarantee". Social Policy and Society, Volumen 18, Número 2, 2019. McFarland, K., The Netherlands: Social Assistance Experiments Under Review. Basic Income Earth Network, Mayo, 2017.
    10. Citizen's basic income: Pilot scheme 'challenging but desirable'. BBC News, 11 June 2020
    11. Universal basic income: Next government commits to a pilot programme to trial it. thejournal.ie Junio 2020.
    12. Suplicy, E., Renda Básica de Cidadania: a resposta dada pelo vento. Porto Alegre, L&M 2002; Lei Nş 13.982, de 2 de Abril de 2020; Pinzani, A., Rego, L., Money, Autonomy and Citizenship. The Experience of the Brazilian Bolsa Família. Cham, Springer 2020; Santos Rocha, T., Brazilian Emergency Workers Aid: the short-term response that exposes a structural problem. BIEN Enero, 2020.

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