• Análisis
  • Alemania en camino hacia una coalición SPD-Verdes-FDP

  • Por Cornelia Hildebrandt | 05 Nov 21 | Posted under: Alemania , Elecciones
  • La formación de un gobierno "semáforo" puede basarse en un amplio consenso social más allá de los tres partidos. El documento de consulta parece más verde y social que la política anterior, pero al mismo tiempo sin romper con la lógica del neoliberalismo.

    Una clara mayoría en Alemania desea ver cambios y estabilidad a partes iguales. La gente tiene claro que, en vista de la crisis climática, es necesario que haya cambios y, sobre todo, que se invierta en la reconstrucción necesaria y, por supuesto, se considera importante volver a reforzar la cohesión social, pero todo ello con un sentido de la proporción y la discreción. Esto es exactamente lo que representa Olaf Scholz como persona y como nuevo canciller garante de una política de mano firme al estilo de Merkel. En consecuencia, casi el 60% de los alemanes apoya una 'coalición semáforo' (llamada así por los colores rojo-verde-amarillo de los socialdemócratas, SPD, los verdes y los liberales), con un 76% para Scholz como canciller. Esto significa que la formación de un gobierno semáforo puede basarse en un amplio consenso social más allá de los tres partidos.

    Lo básico

    El programa, tal como figura en el documento de consulta de 12 páginas, parece más verde y social que la política anterior, pero al mismo tiempo sin romper con la lógica del neoliberalismo. La verdadera línea central de conflicto, la divisoria de aguas ante la que el gobierno tiene varias opciones para actuar, se ve en el documento de consulta en la contradicción no resuelta entre las grandes iniciativas de inversión - con un refuerzo de los sistemas públicos de asistencia, la expansión de la investigación y el desarrollo, un plan de construcción de viviendas a gran escala, el aumento del salario mínimo y el mantenimiento del statu quo para las pensiones, por un lado, y por otro el rechazo a las subidas de impuestos y la introducción de un impuesto sobre el patrimonio junto con el mantenimiento del requisito de equilibrio presupuestario. También habría que preguntarse si el precio de las subidas salariales y del mantenimiento del nivel de las pensiones es la flexibilización de los horarios de trabajo, según el caso, más allá de las normas de negociación colectiva, así como la adopción de pensiones estatales financiadas por el capital. Si, más allá de esto, existe también un conflicto en términos de política exterior es todavía una cuestión abierta en vista de la referencia a la responsabilidad europea y global de Alemania - en estrecha cooperación con Francia - en la mejora del equipamiento de la Bundeswehr y la cooperación, que se reforzará, entre los ejércitos nacionales y europeos, el desarrollo de la estrategia de seguridad de Alemania, y la anunciada iniciativa de desarme.

    Sobre todo esto el documento de consulta es vago. Por lo tanto, una crítica - por parte de los movimientos sociales y, por supuesto, también de Die LINKE - es urgentemente necesaria. Pero acusar a los socialdemócratas y a los verdes de no actuar de forma más coherente desde el punto de vista social, sostenible y de protección del clima no será suficiente para provocar un verdadero cambio de rumbo en la política. Por el contrario, la concentración del documento de consulta en algunas mejoras sociales como el aumento del salario mínimo a 12 euros o la defensa de las pensiones, así como la concentración en la construcción de viviendas con 400.000 apartamentos, incluidas 100.000 viviendas de protección oficial, ayudará específicamente a los socialdemócratas a reafirmarse como el partido capaz de aplicar la justicia social en condiciones difíciles. Como complemento, los Verdes -que están abiertos a las cuestiones sociales- se presentarán como el partido adecuado contra el cambio climático y la destrucción del medio ambiente que también es viable para la vida cotidiana. Die LINKE debe tomarse esto en serio como partido para la justicia social y la transformación socioecológica.

    ¿Qué significa esto en concreto?

    La clasificación de los 10 temas centrales, su concreción y ponderación, es significativa. El documento comienza con (1) la modernización del Estado, (2) la protección del clima, (3) el trabajo, continuando con (4) la seguridad social, (5) los niños, la familia y la educación, (6) la política económica, (7) la construcción, (8) la libertad y la democracia, (9) el presupuesto, y termina (10) con la responsabilidad de Alemania en Europa y en el mundo. Evidentemente, los temas controvertidos se colocaron al final y se trataron mediante formulaciones que, en caso de necesidad, los hicieran interpretables de forma variada o permitieran un margen para las diferencias sin desencadenar discusiones ya antes del inicio de las negociaciones de la coalición.

    El documento de consulta en detalle

    1. La modernización del Estado y la administración: aquí se incluye, entre otras cosas, el refuerzo de los servicios públicos, especialmente en las zonas rurales. Se trata de una buena vida con trabajo, internet, buenos transportes y facilidades para las compras.
    2. Protección del clima: se entiende como una "economía social-ecológica de mercado" e incluye la construcción o reconstrucción de viviendas ecológicas, las energías alternativas y renovables, la salida del carbón para 2030, los tejados solares como obligatorios para las nuevas construcciones, el 2% de las superficies para la energía eólica y la creación de un fondo o fundación para medidas de adaptación y compensación. Además, hay que reformar la Ley de Energías Renovables (EEG), así como el programa de la UE Fitfor55. El modo de hacerlo queda abierto.
    3. El enfoque "respeto y cambio para el trabajo" se explica al principio con las palabras clave "seguridad" y "aprendizaje" (para el cambio continuo). Se mantendrá la colaboración social tradicional. Se aplicará un salario mínimo de 12 euros. Al mismo tiempo, el objetivo es flexibilizar los modelos de mercado laboral con una posibilidad limitada de desviarse de las normas legales en términos de horas de trabajo diarias si el sindicato o el consejo de la fábrica están de acuerdo, una norma que, en vista de la disminución de la proporción de los convenios colectivos en los estados federales del este de Alemania, equivale a disputas a nivel de empresa, si es que llega a ese punto.
      Los miniempleos (ingresos inferiores a 450 euros al mes) y los midiempleos (ingresos superiores a 450 e inferiores a 1.300 al mes) van a ser regulados de nuevo. Esto significa para los miniempleos un mínimo de 10 horas semanales con el salario mínimo. Lo que se alude aquí equivale a una consolidación de las condiciones precarias de empleo, tanto más cuanto que la renta ciudadana (la variante rebautizada de Hartz IV - véase el siguiente punto sobre la seguridad social) indica este tipo de orientación.
    4. Dar forma a la seguridad social de forma ciudadana pero sin renunciar a la lógica que la ha regido hasta ahora: hay que mantener el Estado social activador, que cuando sea necesario puede actuar mediante sanciones. Cuáles son realmente las diferencias entre Hartz IV, vigente hasta ahora, y esta futura renta ciudadana saldrán de las negociaciones de la coalición. Hasta ahora parece significar un (en todo caso ya) aumento del "Schonvermögen" (la cantidad de dinero que un solicitante de Hartz IV tiene derecho a conservar), que no se contabiliza, y una ampliación del grupo de beneficiarios, aprovechando la experiencia con las ayudas del coronavirus y el aumento de los niveles de ingresos complementarios. No obstante, se mantiene la lógica que ha prevalecido hasta ahora.
      Sin embargo, el nivel de la pensión debe garantizarse en el 48% de los ingresos anteriores. Además, no se aumentará la edad de jubilación. Se mantendrá la cobertura de las pensiones públicas y privadas. La novedad es la introducción de pensiones estatales financiadas con capital. Un punto central sigue siendo la promoción estatal de la provisión de pensiones basada en fondos privados, a pesar de que el producto anterior ("Pensiones Riester") fracasó.
      En la prestación de asistencia, no se vislumbran cambios reales. El problema de la falta de personal de enfermería se va a resolver con la contratación de personal extranjero. Sin embargo, se van a unificar las normas de asignación de personal en toda la federación. La cuestión aquí es a qué nivel será posible el acuerdo, teniendo en cuenta que, como consecuencia del coronavirus, los hospitales han acumulado montañas de deudas claramente desorbitadas y corren el riesgo -como ya propuso el think tank neoliberal Bertelmanns Stiftung en 2019- de ser cerrados o privatizados. No se prevé ningún cambio en los seguros sanitarios privados y estatales.
    5. "Oportunidades para los niños, familias fuertes y la mejor educación" exige el aprendizaje permanente, un tema que ya se recogía en la rúbrica del trabajo. La novedad es la puesta en común de los presupuestos para un seguro infantil básico y, tras el colapso de 2021, el anclaje de los derechos del niño en la Ley Fundamental. Además, se reformarán las normas de la BAFÖG (Ley Federal de Ayuda a la Formación) y se asignarán con mayor independencia de los ingresos de los padres.
    6. Política económica: se mantendrá la capacidad competitiva de la economía alemana y para ello se aumentará el presupuesto para investigación y desarrollo hasta el 3,5% del PIB.
      El libre comercio debe basarse en normas y reforzarse sobre una base de estándares sociales, ecológicos y de derechos humanos justos. Al mismo tiempo, Alemania se declara a favor de una política comercial alemana y europea dirigida contra el proteccionismo y las prácticas comerciales desleales. Queda por ver qué significa esto en concreto. También se anuncia en el documento que el mercado interior europeo y la legislación europea sobre la competencia deben reforzarse frente a las prácticas de competencia desleal de los regímenes autoritarios.
    7. Construcción y vivienda: este nuevo enfoque del gobierno del semáforo es el resultado de la presión de los movimientos contra la subida de los alquileres y la gentrificación y se remonta al exitoso referéndum de Berlín sobre la expropiación de las empresas transnacionales de apartamentos (como Deutsche Wohnen). Se podría decir que con el tema de la vivienda Die LINKE fue "expropiada" de facto. Si se construyen 400.000 pisos nuevos al año, de los cuales 100.000 serán viviendas de protección oficial, esto se considerará un éxito socialdemócrata, pero no así las medidas de protección de los alquileres. Es cierto que hay que examinarlas, pero no se va a introducir un tope a los alquileres.
    8. Libertad y seguridad: igualdad y diversidad en democracia. Estas palabras clave implican el paquete de ideas liberales que en gran medida también son respaldadas por el electorado de izquierda-verde. Parte de esto es una ley de ciudadanía moderna, una ley de inmigración moderna, complementada por un sistema de puntos para ganar trabajadores cualificados extranjeros. Más allá de esto, implica la evaluación de los poderes de intervención del Estado y su reorientación. En este apartado hay un claro posicionamiento contra el antisemitismo, el racismo, el extremismo de derechas, el antiislamismo, las políticas anti-queer, pero también un límite establecido a la izquierda: contra el extremismo de izquierdas.
      Hay que promover el derecho de autodeterminación de las mujeres y también su independencia financiera. Y esto implica además garantizar la diversidad y la libertad de cultura, así como el derecho al voto a partir de los 16 años.
    9. Las declaraciones sobre el presupuesto han sido hasta ahora muy vagas, de modo que, en vista de la ofensiva de inversión prevista, la construcción de nuevas viviendas, la introducción de un salario mínimo, la salvaguardia de las pensiones...se plantea la cuestión de cómo, por ejemplo, son posibles las inversiones en el marco de unos presupuestos equilibrados y sin aumentar los impuestos, por no hablar de que no habrá impuesto sobre el patrimonio. El acuerdo de coalición tendrá que dar respuestas a esto.
    10. "La responsabilidad de Alemania ante Europa y el mundo": este es el último conjunto de cuestiones del documento de consulta y sigue siendo muy vago.

    Lo que se estipula en primer lugar es que Alemania tiene una responsabilidad global y esta responsabilidad consiste en reforzar la Unión Europea para estar a la altura de esta responsabilidad.

    Por ello, Alemania profundizará en su orientación europeista. Por lo tanto, el documento afirma que la política exterior, de seguridad y de desarrollo debe construirse en base a valores, de forma más europea, y que debe aumentarse la soberanía estratégica de Europa. En concreto: "Definiremos los intereses alemanes a la luz de los intereses europeos. Queremos llevar a cabo una política europea activa, en la línea de una asociación germano-francesa más fuerte y en estrecha colaboración con el Triángulo de Weimar". Al afirmar esto, el documento subraya -a pesar de todos los enfrentamientos actuales- la relación especial de los alemanes con Francia y Polonia.

    La formulación en el documento relativa a una cooperación más fuerte entre los ejércitos nacionales europeos corresponde a la propuesta de Macron, en la que el nuevo papel de Alemania como la potencia política más fuerte de Europa debería reflejarse también en su papel como potencia militar más fuerte.

    El despliegue alemán en Afganistán va a ser evaluado por una comisión de investigación; sin embargo, se mantienen básicamente otros despliegues en el extranjero de la Bundeswehr, al tiempo que se actualiza su equipamiento.

    Al mismo tiempo, los partidos de la coalición “semáforo” quieren presentar una estrategia de seguridad nacional para Alemania y presentar una iniciativa para el desarme, en la que Alemania debe desempeñar un papel principal en el fortalecimiento de las iniciativas internacionales de desarme y los acuerdos de no proliferación nuclear.

    Se dice que el Pacto de Estabilidad y Crecimiento ha demostrado su flexibilidad. Por lo tanto, debe garantizarse el crecimiento sobre esta base, mantener la sostenibilidad de la deuda y prever inversiones sostenibles y respetuosas con el clima. Hay que mantener el "Green Deal", cuya aplicación debe ser elaborada en las negociaciones de la coalición.

    Conclusión: ¿Qué significa esto para Die LINKE?

    Sea cual sea el resultado de las negociaciones de la coalición, reflejará el estado actual de la correlación de fuerzas políticas en Alemania y, al mismo tiempo, los efectos de la presión política ejercida por los movimientos o las iniciativas de la sociedad civil, así como la influencia (no subestimable) de los grupos de presión económicos, financieros y de seguros, así como de las asociaciones patronales. Pero una cosa ya está clara: este semáforo lo quieren socialdemócratas, verdes y liberales; lo que ahora está en juego es el precio que tiene que pagar cada partido.

    El programa de gobierno anunciado parece más verde y más social sin romper con las prácticas o la lógica que ha prevalecido hasta ahora. La modernidad, la digitalización y el progreso tecnológico en general se presentan como el motor para afrontar los retos sociales.

    La crítica de la izquierda al documento y la acusación de que no sea más consecuente con la sostenibilidad, el respeto al clima y lo social, no será suficiente. Por el contrario, la concentración en algunas mejoras sociales, como los salarios, o la defensa del statu quo en materia de pensiones y el programa de construcción de viviendas harán precisamente que los socialdemócratas vuelvan a ser reconocidos como el partido de la justicia social en condiciones difíciles. Die LINKE tiene que tomarse esto en serio. Tiene que adaptarse a la situación en la que los socialdemócratas y los verdes están llevando a cabo una alineación socio-ecológica de sus políticas, de cualquier tipo, alterando así el lugar para una izquierda radical en Alemania.

    Die LINKE debe ser capaz de desarrollar y presentar su narrativa alternativa, su visión de la sociedad de forma creíble, junto con la gente a nivel local y en los movimientos e iniciativas sociales. Para ello no basta con ser fuerte y activo en las ciudades y formular programas políticos desde una perspectiva urbana. Die LINKE debe anclarse, y volver a ser más visible y eficaz, tanto en la ciudad como en el campo, por tanto en los barrios locales, en la vida cotidiana.


Related articles