• Análisis
  • Después de la derrota. Nuevos retos para la izquierda radical después de las elecciones europeas

  • Por Cornelia Hildebrandt | 06 Jul 19 | Posted under: Elections , European Union , La Izquierda
  • A la luz de los cambios de largo alcance de las relaciones de poder dentro de la UE, la izquierda requiere nuevas estrategias. Un análisis.

     

    De ahora en adelante, la izquierda radical será el grupo más pequeño del Parlamento Europeo. Con un 5,46%, la izquierda alcanza una aprobación de los votantes similar a la de finales de los 80, y la única diferencia son las condiciones actuales de un giro distinto hacia la derecha. En España, Francia, Alemania, en particular, los partidos de izquierda se mantuvieron muy por detrás de sus expectativas. En comparación con 2014, la izquierda radical perdió alrededor del 30% de sus diputados.

    Dentro del grupo de la izquierda radical, los españoles Unidos Podemos y el griego Syriza son los partidos más fuertes con seis representantes cada uno. DIE LINKE alemán envía cinco mandatarios al Parlamento Europeo (PE). Además de eso, habrá un representante del Partido Animalista de Alemania. Con dos escaños, están representados el Bloco Portugués y la Alianza Verde de la Izquierda (incluidos los comunistas), Sinn Féin y AKEL de Chipre. El escaño del Vänsterpartiet, la Lista de la Unidad Danesa (RGA), el Partido de la Izquierda de Finlandia y el Partido de los Trabajadores de Bélgica (PTB-PVDA) ocupan un escaño, respectivamente. Lo mismo pasa con el KSČM checo, quien, sin embargo, también ha perdido influencia. Ya no está representada en el PE la izquierda italiana, que llegó al Parlamento Europeo con la Lista Otra Europa con Tsipras en 2014. El Levica esloveno no tuvo éxito, a pesar de obtener el 6,3% de los votos. Si La France Insoumise (LFI) de Mélenchon se unirá al grupo con sus seis representantes aún es incierto.

    Encuentre aquí nuestro análisis poselectoral de los países;

    Los conservadores y los socialdremócratas han perdido el 20%[i] de sus diputados, cada uno, pero siguen siendo los grupos más grandes, los conservadores con 182 y los socialdemócratas con 153 diputados.

    Con los Verdes y los Liberales ganan dos grupos de partidos explícitamente pro-UE. Los Verdes ahora tienen 75, los Liberales, gracias a la decisión de Macron de unirse a este grupo, tienen 108 escaños. Los partidos de derecha de los Conservadores y Reformadores Europeos (ECR), el grupo de la Europa de la Libertad y la Democracia Directa (EFDD, por sus siglas en inglés) y el recién fundado grupo de Identidad y Democracia (ID) obtienen 178 escaños en total. pero la conformación final de los grupos de derecha sólo se verá después de que el Brexit entre en vigor. Si agregamos más partidos, como FIDESZ, tienen del 25% de los votantes.

    Esto significa que, junto con los conservadores y socialdemócratas / socialistas, el PE consistirá en un bloque pro-UE de Verdes y Liberales, que en conjunto ascenderá a aproximadamente el 25% de los escaños, y un fuerte bloque de derechas anti-UE de orientación nacionalista. Aun así, estos resultados electorales muestran que los partidos de la derecha no se hicieron tan fuertes como esperaban. Sin embargo, en el PE hay una clara inclinación de la derecha que es más que el mero aumento de votos del 22% en 2014 al 25% en 2019, especialmente si tenemos en cuenta el impacto de los partidos de derecha en el ámbito nacional. La derecha política está en el gobierno o forma parte del mismo en Bélgica, Bulgaria, Croacia, República Checa, Hungría, Italia y Polonia. En Italia y Francia, Legini de Salvini y Rassemblement National (RN) de Le Pen se convirtieron en los partidos más fuertes en las elecciones europeas. Y, al cambiar la agenda, ya llevan bastante tiempo influyendo en la política nacional y europea.

    Al mismo tiempo, el aumento de votos para los liberales y los verdes es un aumento de votos para posiciones claras a favor de la UE y una consolidación de la política de la UE. Esto es de cierta importancia si consideramos la paradoja del Brexit. Por un lado, frente al caos creado por el Brexit, casi todos los partidos, sin importar su orientación política, se alejaron de su posición anti-UE, más precisamente, de sus posiciones de salida durante sus campañas electorales. Por otro lado, el partido Brexit se convirtió en el partido más fuerte en Gran Bretaña con más del 30% de los votos.

    En toda la UE, la participación de votantes ascendió al 50.93%, que es significativamente más alta que en 2014 cuando la participación fue del 43.09%. Las diferencias son tradicionalmente muy grandes entre Eslovaquia con una participación de votantes de 22.74%, Portugal con una participación de votantes de 31,40%, por un lado, y España con un 60% y aquellos países con voto obligatorio con una participación del 80% y más, por el otro. Hay un aumento significativo de la participación (más del 10%) en la República Checa (28,72%), Alemania (61,41%), Hungría (43,36%), Rumania (51,07%) y España (64,30%).

     

    Distribución de escaños en el nevo parlamento europeo

    Fuente: https://election-results.eu/european-results/2019-2024/;

    GUE/NGL: Izquierda Unida Europea / Izquierda Verde Nórdica (izquierda radical); S&D: Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas (socialdemócratas); ALDE: Alianza de los liberales y demócratas por Europa (liberales); PPE: Partido Popular Europeo (conservador); ECR: conservadores y reformistas europeos (ala derecha); Europa de la Libertad y Democracia Directa (EFDD) (derecha), Identidad y Democracia (ID) (derecha); NI: no afiliados;

     

    Un cambio en la correlación de fuerzas

     

    Dentro de las próximas semanas y meses veremos una lucha intensificada sobre la cuestión de configurar el futuro de la UE, de su consolidación, la creación de nuevas instituciones e instrumentos de la UE o sobre el desmantelamiento de sus instituciones, un cambio de competencias a nivel de los gobiernos nacionales que puede ir ql incumplimiento de los tratados y directivas europeas, incluso a expensas de la amenaza de sanciones. La derecha luchará esta lucha principalmente en aquellas áreas que cuestionan aún más el carácter democrático de la UE, debilitando las posiciones de derechos humanos y su aplicación real. Las contradicciones que surgen entre los grupos y los bloques dominantes se deben examinarse en análisis posteriores, como deben ser las grietas dentro y entre los bloques dominantes.

    Si evaluamos la correlación de fuerza de los grupos individuales con miras a posibles ratios de mayoría con respecto a la elección del Presidente de la Comisión de la UE, entre otros, resulta obvio que ambos grupos grandes, los conservadores y los socialdemócratas, con un 44%, ya no pueden actuar como una "gran coalición" informal. Eso significa que el PPE y el S&D no tendrán suficientes votos para elegir al Presidente de la Comisión Europea (y, más tarde, al Presidente del BCE). En estas circunstancias, encontrar una mayoría sin recurrir a la grupo euroescéptico del ECR o a ambos grupos de la derecha (ID y EFDD) requiere una inclusión de los Verdes o los Liberales y una apertura de ofertas con respecto a temas, estructuras o personal. Ya que ni Macron ni los Verdes han señalado hasta ahora su apoyo a Manfred Weber, surge otro problema. Dentro de ambos grupos, los representantes de Alemania, Italia y Francia están perdiendo importancia. Sin embargo, aún no está claro hasta qué punto esto tendrá efectos políticos.

    Para los conservadores y los socialdemócratas, la situación cambiada significa que necesitan encontrar socios. Una coalición entre los conservadores y el bloque de la derecha, posible en teoría, tampoco tiene una mayoría dentro del PE.

    Por lo tanto, si los conservadores y los socialdemócratas quieren encontrar una mayoría sin el bloque de la derecha, tienen tres posibilidades:

    a)      formar una "gran coalición liberal" junto con los liberales, quienes, en principio, defienden una continuación de las políticas anteriores y una consolidación de la UE al mismo tiempo, ambas en disputa con los partidos de la derecha. Aunque se abstenga de un cambio político fundamental, este proyecto significaría al menos una intensificación del proceso de integración y cooperación de la UE en las áreas de política económica y exterior, o

    b)      formar una "gran coalición verde" junto con los Verdes fortalecidos. En tal constelación existe la posibilidad de desarrollar un proyecto social-verde o neoliberal-verde como "fuerza motriz" europea para el capitalismo "verde". Hasta qué punto este "motor" puede configurarse para convertirse en uno de transformación socio-ecológica dependerá significativamente de la fuerza y ​​la dirección de los partidos socialdemócratas / socialistas y de la fuerza de una izquierda radical con la capacidad de movilizarse y afirmarse a nivel europeo.

    c)      Por supuesto, también existe la posibilidad de actuar con mayorías cambiantes. Este enfoque permite a los conservadores mantener en gran medida el status quo con las necesarias adaptaciones verdes y la consolidación parcial de la UE con respecto a las políticas exterior, climática, de paz y de seguridad. Al final, los Verdes defienden una defensa militante de los valores europeos.

     

     

    Los resultados de las elecciones europeas de un vistazo

    Fuente: Datos del Parlamento Europeo, compilación propia;

     

    Sobre la izquierda

    Si nos fijamos en los partidos de la izquierda, socialdemócratas, socialistas y verdes tomados en conjunto solo representan el 35%. El elemento más débil en esta parte del espectro político es la izquierda radical.

    Resultados de las elecciones

     

     

     

    GUE/
    NGL

    Verdes
    EFA

    S&D

    ALDE

    EPP

    ECR

    EFDD

    ENF/
    ID

    INDPT

    2019 en %

    5.46

    9.99

    20.37

    14.38

    24.23

    8.26

    5.73

    9.72

    0.93

    2019

    esc.

    41

    75

     

    153

    108

    182

    62

    43

    75

    7

    2014
    en %

    6.92

    6.66

    25.43

    8.92

    29.43

    9.32

    6.39

    -           

    6.92

    Dif.

    -1.46

    +3.33

    -5.06

    +5.46

    -5.2

    -1.06

    -0.66

    -

    -5.99

    2014

    esc.

    52

    50

    191

    69

    221

    70

    48

    0

    52

    Dif.

    -11

    +25

    -38

    +41

    -39

    -8*

    -5

    75

    -45

    Fuente: Parlamento Europeo;

    *Observación: Al asignar los escaños de ECR, EFDD y ENF, debemos tener en cuenta que algunos diputados de estos partidos se movieron entre estos grupos. Por esta razón, tiene más sentido trabajar con el número total de diputados de estos grupos, es decir, ECR + EFDD 2014 = 118, ECR + EFDD + ENF / ID 2019 = 178;

     

     

    Los partidos de la izquierda radical del grupo, hasta ahora, confederal de la Izquierda Europea Unida / Izquierda Verde Nórdica (GUE / NGL) solo pudieron obtener un 5,46% y tendrán 41 representantes en el PE, si La France Insoumise se une al grupo. Si las negociaciones entre las delegaciones nacionales fracasan, la división de la izquierda que era evidente en la campaña electoral continuará a nivel parlamentario del PE y esto con a una izquierda debilitada, cuyo potencial de votantes, con algunas excepciones, no ha sido superior al 5% desde 1989. Esto significa que desde el colapso del socialismo de estado, los partidos de la izquierda no han logrado superar su posición defensiva. Al mismo tiempo, las condiciones para la afirmación de la política de izquierda han empeorado con el giro hacia la derecha dentro de la UE y la debilidad de los partidos socialdemócratas / socialistas, a pesar de los éxitos de los partidos individuales. Con el final del período de posguerra, también los partidos comunistas de Europa occidental han perdido su importancia y relevancia social como fuerzas importantes en la lucha contra el nacionalsocialismo, el fascismo y la guerra.

    La rama griega (MeRA25) de la alianza de DiEM25 que ganó el 2.99% de los votos no logró ingresar al PE y no logró superar el umbral del tres por ciento. Yanis Varoufakis se postuló en Alemania y obtuvo 130,072 votos, es decir, un 0,3%. En Grecia recibió 140,000 votos, lo que no es suficiente para ingresar al PE. Sin embargo, también es posible que este caso indique un problema más fundamental con respecto a la implementación y legitimación de las listas transnacionales. Al menos el camino que Varoufakis siguió al formar una lista de este tipo en competencia con Die LINKE no conduzco a ninguna parte, a pesar de que el principal candidato era bien conocido.

    Además de la posición debilitada de la izquierda, debe observarse que también cualquier nuevo grupo del GUE / NGL puede formarse solo bajo la condición de una estructura federal, ya que las posiciones con respecto al papel de la izquierda en el PE, la comprensión de la política, la estrategia y la organización, así como los temas específicos difieren ampliamente. Otro aspecto es que el desarrollo de cualquier estrategia orientada a Europa se complica aún más por el predominio de los enfoques políticos de la izquierda orientados a nivel nacional y su prolongación al nivel europeo. Por lo tanto, trabajar para una agenda común del grupo federal es a menudo sólo posible para cuestiones específicas, en particular, la cuestión social o la cuestión de los acuerdos comerciales internacionales (TTIP). El requisito de hablar con una sola voz contradice el carácter federal de la facción.

    Para comprender aún mejor la extensión de los cambios, echaremos un vistazo a las pérdidas y ganancias. En comparación con 2014, las pérdidas de 11 escaños para la izquierda, 38 escaños para los socialdemócratas y 39 escaños para los conservadores equivalen a una pérdida del 20% de sus antiguos votantes, respectivamente, en los países centrales de la UE. Muy diferente de la situación para los Verdes y los Liberales: para los Verdes, la ganancia de 25 asientos refleja un aumento de los escaños en un 50%, mientras que los Liberales pudieron más que duplicar su número de escaños.

     

     

    Pérdidas y ganancias de escaños 2019 en comparación con 2014

     

    Fuente: https://election-results.eu/european-results/2019-2024/, own compilation;

     

     

    Proporción de los votos en las elecciones europeas de los grupo GUE / NGL, socialdemócratas / socialistas, verdes, liberales y conservadores entre 1979 y 2019

     

    Grupo en el PE

    Prop. del voto 1979

    Prop. del voto 1984

    Prop. del voto 1989

    Prop. del voto 1994

    Prop. del voto 1999

    Prop. del voto 2004

    Prop. del voto 2009

    Prop. del voto 2014

    Prop. del voto 2019

    GUE/
    NGL

    10.7

    9.4

    5.4 GUE
    and
    2.7 CG

    4.9

    6.7

    5.60

    4.76

    6.92

    5.46

    S&D

    27.3

    30.0

    34.7

    34.9

    28.8

    27.30

    25.00

    25.43

    20.37

    Greens/
    EFA

    -

    4.6

    5.8 Gr.
    2.5 ARC

    4.1

    7.7

    5.80

    7.47

    6.66

    9.99

    ALDE

    9.8

    7.1

    9.5

    7.8

    8.0

    12.00

    11.41

    8.92

    14.38

    EPP

    26.3

    25.3

    23.4

    27.5

    37.2

    36.70

    36.01

    29.43

    24.23

    Fuente: Wikipedia/ Cálculo propio y compilación propia;

     

    ¿Qué ha cambiado en comparación con 2014?

     

    Entre las continuidades está la tendencia actual de disminuir las lealtades a los antiguos partidos principales: tanto los partidos socialdemócratas / socialistas como los conservadores están perdiendo de manera significativa y sistemática la lealtad de los votantes y el consentimiento político. Mientras que en las elecciones europeas de 1994 todavía alcanzaron a casi el 35% de los votantes, hoy es solo alrededor del 20%. En el año 2019, los partidos conservadores están en el mismo nivel que en 1989.

    Por primera vez desde el comienzo de las elecciones europeas en 1979, los dos partidos principales juntos permanecen por debajo del 50%. Es decir, deben, para asegurar las mayorías requeridas, acercarse a los grupos de otros partidos. Si quieren hacerlo sin recurrir a los partidos y grupos de la derecha en el PE, necesitan ganar el apoyo de los Verdes o los Liberales. De este modo, las dos familias de partidos pro europeas podrían contribuir a la modernización de las instituciones de la UE y a un cambio moderado en la política que resulte en una modernización ecológica, una consolidación liberal de la UE y un fortalecimiento de la legislación de la UE, así como un aumento del impacto de las instituciones de la UE. Políticas nacionales y la creación de nuevos instrumentos. Tendrán que hacerlo en una atmósfera de conflicto permanente con la derecha política, de modo que tengamos que contar con crisis exacerbadas, incluso con bloqueos.

    Los resultados de las elecciones europeas de 2014 fueron un indicador de polarización política: en los países centrales y en los países del norte de la UE, la protesta contra las políticas dominantes se concentró en la derecha, favoreciendo a los partidos populistas de derecha y de derecha. En los países del sur de Europa, especialmente en Grecia, España y Portugal, la protesta fortaleció a la izquierda, e incluso en Italia la fuerza de la protesta fue lo suficientemente fuerte como para que la izquierda volviera a ingresar al PE gracias a la Lista Otra Europa con Tsipras. En 2019 esta polarización ya no existe. No solo en el norte, sino también en los países de la UE del sur y centro-este de Europa, la protesta llevó a la formación de nuevos partidos de derecha, que en parte aún no existían en 2014, y al aumento de los votos de Los partidos de derecha en las elecciones europeas de 2019. La Liga ya no es la Liga del Norte, se convirtió en la fuerza más fuerte de toda Italia, con las elecciones europeas que revierten las relaciones de fuerza nacionales. Al mismo tiempo, y a diferencia de la derecha, que está ganando constantemente la aprobación de los votantes, solidificando así su poder, el desarrollo de la izquierda está estancado.

    Los resultados de las elecciones europeas de 2019 revelan una nueva polarización entre los grupos de partidos, no más en las líneas de conflicto trazadas por las políticas sociales y de austeridad, sino en relación con la cuestión de la consolidación frente al desmantelamiento de la UE, incluso a una mera zona de libre comercio, es decir, de una UE que aborda las cuestiones del futuro y aborda las cuestiones ecológicas y digitales frente a una UE que se adhiere a las tradiciones y favorece mayores posibilidades de intervención por parte de los gobiernos nacionales y los parlamentos.

    Los partidos de la izquierda radical se quedaron claramente atrás de las expectativas. Se ha confirmado una tendencia hacia una reversión de en ocasiones altos índices de votación a favor de la izquierda en España y Francia. A diferencia de 2014, los partidos de la izquierda radical no pudieron ponerse de acuerdo sobre un candidato principal y entraron divididos en la campaña electoral. Los tres proyectos europeos que compiten entre sí: Maintenant le Peuple (MLP), DiEM25 y el Partido de la Izquierda Europea (PIE) sufrieron una derrota. Dado que todos los proyectos de los partidos, bastante diversos en cuanto a su origen, visión de la política y asuntos organizativos, estrategia y enfoque de sus campañas se han perdido, es difícil dar respuestas simples. Sin embargo, es seguro que ninguno de ellos logró adaptarse a la situación política de reciente evolución y a las nuevas dimensiones emergentes del conflicto, abordándolas con una estrategia común y, sobre todo, con una perspectiva europea.

    Entre 2014 y 2019, tuvo lugar el cambio de las líneas de conflicto en Europa antes de que el contexto de una situación global experimentara un cambio profundo. Frente a estos desarrollos y la visión abierta del caos del Brexit, el consentimiento popular a la UE fue extraordinariamente alto.

    Los datos del Eurobarómetro de noviembre de 2018 revelan los siguientes desarrollos: En los años 2011/2012 hasta 2014, el período de las movilizaciones más fuertes de los movimientos sociales contra las políticas de austeridad de la UE, especialmente en España, Portugal y Grecia, fue considerado como uno de los más importantes retos a nivel europeo. Esta constelación de conflictos ayudó al éxito de la izquierda en 2014. Después de 2015, el enfoque de las principales tareas de la UE ha cambiado, primero hacia la cuestión de cómo tratar el terrorismo y la inmigración. Los problemas de desempleo, la situación económica dentro de la UE y las finanzas estatales se trataron ya mucho menos que en 2014. Sin embargo, la importancia del cambio climático se mostró como una dimensión creciente pero aún no polarizadora del conflicto.

    Las respuestas a la pregunta de qué era importante abordar a nivel nacional en los países de la UE revelan una imagen similar: en 2014 los problemas de desarrollo económico, desempleo y finanzas públicas dominaron a nivel nacional. A fines de 2018, las personas percibieron un montón de temas diferentes que debían ser tratados: desempleo, aumento de los precios y la inflación, migración, situación económica y pensiones. A fines de 2018 no había temas destacados de polarización con la excepción de la cuestión de la migración. En ese momento, el Eurobarómetro aún no incluye la crisis climática entre las tareas que deben abordarse a nivel nacional, aunque el problema había estado presente en países individuales durante bastante tiempo para entonces. Contrariamente a esto, la protección del clima aumenta de peso como una tarea que debe abordarse a nivel europeo.

    A finales de 2014, la migración, la economía, las finanzas, el desempleo, el clima y el medio ambiente fueron vistos casi por igual como los temas más importantes a tratar a nivel europeo: ¡La situación aún estaba abierta! Al mismo tiempo, ya existía una tendencia que indicaba que el problema del clima podría convertirse en un nuevo problema polarizador. Dependerá del poder de la izquierda, si también serán percibidos como una fuerza política social y ecológica.

     

     

    Las tareas más importantes de la UE

     

     

    Fuente: Standard-Eurobarometer 90, Otoño 2018, p. 13;

    40: migración, 20: terrorismo, 19: finanzas, 18: economía, 16: cambio climático, 13: desempleo;

     


    Las tareas más importantes del país propio

     

    Fuente: Standard-Eurobarometer 90, Otoño 2018, p. 17;

    23: desempleo, subida de precios e inflación, 21: migración, 15: situación económica, 15: pensiones;

     

     

     

    ¿Cuál es la importancia de estas elecciones y cuál es su importancia para la izquierda? Resumiendo conclusiones

     

    1.      El giro a la derecha descrito anteriormente continúa en las condiciones en las que los principales partidos se han debilitado. Este cambio hacia la derecha de las políticas ya se manifiesta ahora a nivel europeo en cuestiones de migración y políticas de refugiados, en particular cuando se trata de asegurar las fronteras. Un ejemplo de este desarrollo es la cancelación del programa europeo de rescate marítimo Sophia, que no hace mucho tiempo había sido adoptado conjuntamente por los conservadores y los socialdemócratas. El objetivo declarado de cambiar la UE y sus instrumentos se está convirtiendo en parte de los conflictos más feroces. La cuestión de qué instituciones tendrán qué competencias en el futuro se convertirá en una cuestión crucial. Eso significa que no sólo se tratará de procesos de formulación de políticas, es decir, de temas concretos, sino también de cuestiones relativas a los tratados e instituciones que serán objeto de conflicto con mayor frecuencia.

    2.      Los Verdes pudieron ganar, porque parecen ser los más confiables y competentes cuando se trata de tratar las cuestiones del futuro. Se trata de cuestiones climáticas, pero también de digitalización, en particular, la crítica de la ley de derechos de autor con la posibilidad de instalar filtros de carga, un tema que se discutió y negoció a nivel nacional y europeo. También se refiere a la protección del medio ambiente, como el uso de glifosato. Con respecto a todos estos temas, los Verdes eran accesibles y capaces de dialogar a nivel europeo, especialmente en Francia, Alemania y los Países Bajos. Al hacerlo, los Verdes podrían utilizar su apertura a nuevos temas, su imagen de ser un defensor de la protección del medio ambiente y el clima. Ciertamente, la izquierda también tenía la protección del medio ambiente y el clima en su agenda, como se puede ver, entre otros, en el Manifiesto del Clima de GUE / NGL publicado poco antes de las elecciones. Pero fue demasiado a corto plazo para que la izquierda sea considerada un defensor creíble en este tema. La plataforma de elección del PIE  mencionó el tema sin desarrollarlo más. Las ideas del programa electoral del LFI no se convirtieron a tiempo en parte de un discurso de la izquierda europea sobre el medio ambiente y el clima.

    3.      La izquierda europea debe defender una agenda y transformación social y ecológica. Al hacerlo, sin embargo, no debemos adoptar conceptos desarrollados por otros. Debemos desarrollar nuestra agenda de manera independiente y hacerlo junto con los movimientos sociales, las iniciativas y otros actores de la sociedad civil, y alimentar el trabajo realizado previamente en un proceso interno de discusión entre la izquierda. Sin embargo, esto requiere espacios nuevos y abiertos para los discursos y alianzas de izquierda lo más amplias posibles. La cuestión social será un aspecto particularmente significativo en esto. Sin embargo, no fue lo suficientemente visible en la campaña electoral.

    En vista de este resultado, la izquierda no solo tiene que aceptar nuestra derrota obvia, sino que también debemos preguntarnos cuáles fueron los motivos de esta derrota. No hay respuestas simples. No es el caso de que una de las estrategias claramente identificables o un de partido de la izquierda radical haya perdido, sino todo. Las únicas excepciones que merecen ser estudiadas más de cerca son el Bloque de Izquierda Portugués y el Partido de los Trabajadores de Valonia (PTB). Cabe destacar que los partidos que han perdido son Podemos, La France Insoumise, DIE LINKE, Syriza y KSČM. El trasfondo de estos ejemplos concretos de derrota son condiciones políticas completamente diferentes, que varían en situaciones de conflictos nacionales concretos y culturas políticas de diferentes organizaciones. Sin embargo, la pregunta que debe responderse es si existen causas estructurales y estratégicas comunes, es decir, si necesitamos nuevas formas de cooperación estratégica para el desarrollo de una estrategia y una agenda europeas conjuntas. La mayoría de la izquierda ha estado realizando campañas nacionales para estas elecciones europeas, que deben verse en el contexto de su fuerza relativa a nivel nacional, frente a su debilidad a nivel europeo. Pero sólo muy pocos han ganado algo de esa manera. Por eso, la izquierda europea está perdiendo su valor práctico.

    4.      Como izquierda, tenemos que lidiar con nuestros métodos políticos, las formas de nuestra política, entre otros, con la pregunta de por qué no logramos enfrentar situaciones de conflicto cambiadas en tiempos dinámicos de movilizaciones cambiantes. Debemos plantear la cuestión de la función de una participación del 5% en el PE y lo que tendríamos que lograr en vista de los desafíos actuales. Debemos hacernos estas preguntas tanto a nivel nacional como europeo.

     

     ---------------

    [1] Todas las cifras que vienen a continuación se refieren a las proporcionadas en el sitio web https://election-results.eu/  del 26 de junio, recuperadas el 27 de junio de 2019. 

     

    Traducción: José Luis Martínez Redondo


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